La isla de los cien molinos está situada a 40 kilómetros de Guadalupe.
Su superficie es de 158 km2 y tiene 16.000 habitantes.
María Galante es una isla completamente redonda que ofrece paisajes muy variados: playas, acantilados, campos de caña de azúcar...
En María Galante es como si el tiempo se hubiera detenido. Los carros tirados por bueyes y las barcas de colores que se pueden encontrar por toda la isla son los testigos de un pasado aún muy vivo.
Estarán rodeados de playas y lagunas de agua verde turquesa consideradas como unas de las más bellas de las Antillas Menores.
La "Gueule du Grand Gouffe" seduce por su arco natural tallado en la roca que llega hasta el océano.
El clima en María Galante es tropical con temperaturas cálidas todo el año, suavizadas por la brisa de los vientos alisios.
Esta isla es un verdadero museo vivo que les sorprenderá por la legendaria amabilidad de sus habitantes y su vida tranquila.
Cristóbal Colon descubrió María Galante durante su segundo viaje, el 3 de noviembre de 1493.
Según sus diarios de viaje, la isla María Galante debe su nombre a una de las carabelas del navegador: "la Marigalante".
Los indios Arahuacos la llamaban inicialmente "Kallina".
Esta isla de las Antillas Menores siempre ha sido muy deseada, y durante más de tres siglos, los indios Caribes, los franceses, los ingleses y los holandeses se la disputaron.
En el siglo XIX la isla pasó a ser francesa, recobró su tranquilidad y ha seguido siendo fiel a su tradición azucarera.
El hotel LA COHOBA está situado en la extraordinaria playa de arena blanca de Folle Anse, entre Grand Bourg y St Louis.
El Hotel Cohoba es el ÚNICO hotel de ocio de la isla.
Inaugurado en 2000 (100 habitaciones, categoría francesa *** estrellas), el hotel Cohoba lleva el nombre de una planta muy apreciada por los indios Tainos, descubiertos por Cristóbal Colón.
En ciertas ocasiones, el brujo y el jefe del pueblo reunían a los hombres para celebrar la ceremonia de la Cohoba (también llamada Cohiba).
Gracias a un tubo llamado "toboca" (o “tabacco”), los Tainos aspiraban por los orificios nasales el polvo de los granos del árbol Cohoba tostados y mezclados con la cal de las conchas quemadas y trituradas.
Y entonces la planta mágica producía su efecto: los Tainos decían que "volaban y veían las casas del revés"...
La palabra "tabaco" con el significado que conocemos en la actualidad proviene en realidad de una confusión por parte de los españoles: ¡confundieron el tubo destinado a la cohoba, llamado "toboca" (o “tabacco”), con una hierba que fumaban en puros!